
Desearía haber dicho, no te recuerdo en lo mas absoluto, cuando me topé contigo en el metro, pero a modo de convención social hay que decir, aaaah si me acuerdo.... En fin, seguí bajando la escalera en Salvador, y cuando me subí al metro escuché ese sonido implacable de los rieles y mientras veía mi cara en el reflejo de la puerta resulto que imagenes sin importancia volvieron a aparecer... una imagen de una niña comiendose un castillo blanco con azul en su cumpleaños y corriendo por toda la casa con un gorro de princesita rosado... cuando se abrieron las puertas del metro caí en cuenta de que estaba sonriendo con cara de idiota.
Sí, hay recuerdos hermosos que por alguna razón no se borran nunca y aparecen en los minutos mas inesperados alegrándote el día o ñoñamente dicho, liberando una pequeña cantidad de endorfinas que harán que la percepción del día sea bastante mejor; De los otros recuerdos, para qué hablar? si en sociedad es de lo que con mas recurrencia citamos- la tendencia del chileno a ver el vaso medio vacío. Y si vemos el vaso medio lleno?, hay dos opciones o nos etiquetan como mediocres o es alguien demasiado optimista. Entonces nada es demasiado bueno ni demasiado malo, ni chicha ni limoná diría una vieja en tiempos de fiestas patrias.
Sí, hay recuerdos hermosos que por alguna razón no se borran nunca y aparecen en los minutos mas inesperados alegrándote el día o ñoñamente dicho, liberando una pequeña cantidad de endorfinas que harán que la percepción del día sea bastante mejor; De los otros recuerdos, para qué hablar? si en sociedad es de lo que con mas recurrencia citamos- la tendencia del chileno a ver el vaso medio vacío. Y si vemos el vaso medio lleno?, hay dos opciones o nos etiquetan como mediocres o es alguien demasiado optimista. Entonces nada es demasiado bueno ni demasiado malo, ni chicha ni limoná diría una vieja en tiempos de fiestas patrias.

