miércoles, 29 de junio de 2011

Moca

El otro día estaba en un café del centro de Santiago, y como me gusta mirar al exterior, me senté junto a la ventana y como estos días ha hecho un frío asqueroso pedí un moca, mientras me puse a estudiar para uno de los controles finales que van quedando. Si, ya estamos en esa época del año en la que hay que tener por ultimo una nota igual a la del promedio para no bajarlo. o superior para que te suba unas centésimas si es q sirve. En definitiva la problematica matemática de fin de semestre se reduce a porcentajes, trabajos, pruebas y todo para evitar el temido examen porque tiene toda la materia, y como si fuera poco, no es el único. si te ofrecen nota es como un milagro y te salvas y de paso tienes unos pocos días de vacaciones. Lo único para lo que una se esfuerza y cuyo objetivo a sido siempre desde el inicio del semestre...
Pero volviendo al café, se veía como  muchos de mi edad corrían despavoridos ante el inminente chorro de agua del temido guanaco, y como parte de toda protesta los infaltables perros que se divierten en medio de el urgimiento de arrancar. Al ver la situación tan de cerca, y ver el proceso desde que los manifestantes ( estudiantes de colegio, CFT, IP y Ues varias)  iban con sus cartelitos inofensivamente acercándose a la Moneda, y después ver pasar corriendo a una "manada de gente" en la dirección opuesta, generó un poco de aversión a la situación, porque para cuando ya se había acabado el café, lo que quedaban eran los delincuentes que siempre están para hacer disturbios, romper y destrozar la tranquilidad de los espacios público, que paradojicamente cuando hay manifestaciones pacificas se mantienen con toda normalidad.
mientras pedía el segundo moca, para esperar que acabasen los disturbios y correr al metro, decidí centrarme en la materia, pero después de lo visto me era incomprensible lograr una similitud de materiales dentales y la protesta. Finalmente cuando ya estaba lista para irme, ya no había signos de guanaco, caballos y delincuentes.. y empecé a caminar por Bulnes, así, es en el centro de la conmoción, los letreros de las esquinas botados en el suelo, el parque parecía recién regado, y las veredas estaban "limpias" por el agua del guanaco, quedaban algunos letreros en la pileta que esta al llegar a Olivares, y se agregó un perro a mi caminar.. para cuando llegue al metro venían nuevamente marchando hacia la Moneda.